El coaching es una técnica de conversación especializada que busca que el cliente haga un proceso de interiorización que le permita descubrir y cambiar creencias limitantes o bloqueos que le presenten obstáculos en el logro de un objetivo específico. Es una metodología muy utilizada con clientes que tienen metas de tipo personal o de vida (relaciones interpersonales, confianza en sí mismos, dudas existenciales, felicidad y satisfacción en sus vidas, etc.) y también con clientes que tienen metas de tipo profesional o de desarrollo de habilidades de liderazgo.

El coaching generalmente es una metodología que se usa con individuos, es decir uno a uno, aunque también existe el coaching grupal.

El éxito de esta metodología está basado en que tanto coach como coachee (el cliente) establecen una relación de confianza el uno en el otro, que al final apoya el logro del objetivo planteado. El coachee confía en que el coach le ayudará a realizar sus propios descubrimientos, y el coach confiará en la grandeza de su cliente y que, al final de cuentas, nadie lo conoce mejor que sí mismo.

El coach hará preguntas poderosas que le permitirán al coachee buscar en su interior las respuestas, a la vez que escuchará y atenderá a su intuición y análisis, pero no intervendrá con conceptos propios u opiniones, ya que las únicas respuestas válidas para el proceso deben venir del coachee.